A veces hacemos cosas sin pensarlo porque es costumbre, rutina, lo que hay que hacer, lo que se debe hacer; sin necesariamente querer o tener la intención de hacer cual sea la acción.
Hoy mis largas horas de encierro en la maquila me puse a pensar en eso, gracias a eventos que habían pasado antes en el día.
Lastimosamente la monotonía de las costumbres es autoinflingida en la mayoría de casos, empieza siendo un evento/ cosa por la cual no es emocionamos, después es algo que sabemos que va a estar allí omnipresente a esa hora o en ese lugar y se convierte despues en algo que hacemos en piloto automático.
No caer en la monotonía de las costumbres tiene que ser un hecho consciente, es no ser displicente y tener en mente que cada día es diferente y que un día estamos y al día siguiente tal vez no.
Alice estuve leyendo su blog, me parecio muy interesante y original en la forma de relatar sus experiencias :) aunque me ha dejado y me imagino que a sus demas lectores tambien con el destino final al que decidio ir!
ResponderEliminarExitos!